Black Sabbath: la banda que definió el heavy metal y su despedida legendaria
Black Sabbath no solo es una banda: es el origen mismo del heavy metal. Formada en 1968 en Birmingham por Tony Iommi (guitarra), Ozzy Osbourne (voz), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería), el cuarteto inauguró un universo musical marcado por riffs graves, letras sobre ocultismo y una estética oscura influenciada por Blue Cheer, Cream y Vanilla Fudge. Con más de 75 millones de discos vendidos a nivel global y clásicos como Paranoid, Iron Man y War Pigs, su impacto fue tan poderoso que Rolling Stone los definió como «los Beatles del heavy metal»
Con más de 75 millones de discos vendidos a nivel global y clásicos como Paranoid, Iron Man y War Pigs, su impacto fue tan poderoso que Rolling Stone los definió como «los Beatles del heavy metal».
Un vuelco significativo llegó en 1979, cuando Ozzy fue despedido y reemplazado por Ronnie James Dio, con quien grabaron Heaven and Hell y Mob Rules antes de su partida en 1982. Durante los 80 y 90, la banda atravesó etapas de reestructuración: pasaron vocalistas como Ian Gillan, Glenn Hughes y Tony Martin, con músicos como Cozy Powell y Vinny Appice ocupando la batería.
Desde 2016 hasta principios de 2017, Black Sabbath se embarcó en The End Tour, una despedida mundial con 81 shows en América, Europa, Oceanía y Sudamérica, culminando en su ciudad natal el 4 de febrero de 2017. Ese espectáculo se documentó en el film The End of the End y un álbum en vivo registrado en Birmingham.
El 5 de julio de 2025, Black Sabbath volvió por última vez al escenario, en Villa Park, Birmingham, para el evento Back to the Beginning, un concierto único y benéfico organizado por Sharon Osbourne. Fue la primera aparición del cuarteto original en 20 años.
El diseño del estadio al aire libre, con escenario giratorio, permitió transiciones fluidas entre actos, mientras se recaudaron cerca de ₤140 M, equivalentes a aprox. 190 millones de dólares destinados a Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorn Children’s Hospice. Fue considerado el mayor festival de metal de la historia, con sesiones de Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Anthrax, Pantera, Mastodon y más.
Ozzy, de 76 años y afectado por el Parkinson, cantó sentado en un trono con forma de murciélago —“el murciélago de la oscuridad”—, interpretando piezas clave como Crazy Train, Mr Crowley y, junto a la banda, “War Pigs”, “Iron Man” y “Paranoid”. La transmisión online atrajo 5.8 millones de televidentes, mientras 40.000 fanáticos vivían la emoción en vivo.
En el cierre, Tony Iommi y Geezer Butler se acercaron a saludar al envejecido Ozzy luego del tema final, y le ofrecieron un pastel con su rostro. Fue un acto íntimo que los espectadores del live stream se perdieron.
De Birmingham a ser pilares globales del heavy metal, Black Sabbath creó una revolución sonora que influyó en generaciones. Paranoid fue catalogado por Time como “el lugar de nacimiento del heavy metal”. MTV y VH1 los colocaron entre las mejores bandas del género y con singles como Iron Man dominando listas.
Terminada su era en 2025, su huella sigue más viva que nunca. La música, el mensaje y la estética que crearon permanecen activos en cada riff poderoso. Como resumió un crítico de The Guardian, el evento fue un “metal Live Aid” y una despedida cargada de emoción que selló una carrera de más de medio siglo .
Ozzy, Tony y Geezer componen ya hombres entrados en setentas, con la salud frágil de Osbourne (Parkinson) y las lesiones que sufre Iommi por linfoma. La gira de 2017 selló su despedida de los escenarios, y Back to the Beginning fue un cierre digno y consolidado. No más tours. No más show completo.
Black Sabbath se despide, pero su eco —esa mezcla de riffs diabólicos, oscuridad y fuerza— permanecerá en cada rincón del heavy metal.