Falleció Quemil Yambay, una de las voces más grandes del folclore paraguayo
El Paraguay despide a uno de sus máximos referentes culturales. El 14 de enero de 2026, a los 87 años, falleció Quemil Yambay, una de las voces más reconocibles y queridas del folclore paraguayo, símbolo del canto popular, el humor campesino y el sapukái como expresión identitaria.
Quemil Yambay nació el 1 de marzo de 1938, en el departamento de Paraguarí. Desde muy joven se vinculó con la música popular, desarrollando un estilo propio que combinó la picardía, la crítica social, el idioma guaraní y una profunda conexión con la vida rural. Su obra logró algo poco común: ser cercana, popular y, al mismo tiempo, culturalmente trascendente.
A lo largo de su extensa carrera grabó decenas de discos y compuso canciones que hoy forman parte del patrimonio musical del país. Entre sus temas más recordados se encuentran “Areko 4 Kuña”, “Mokõi Guyra’i”, “Lidia Mariana”, “Pyhare Amangype”, “Alfonso Loma” y muchas otras polcas y guaranias que retratan el sentir del pueblo paraguayo. Su particular manera de cantar, con voz recia y expresiva, convirtió al sapukái en una marca artística inconfundible.
Su aporte fue ampliamente reconocido en vida. Recibió distinciones oficiales del Estado paraguayo, homenajes de instituciones culturales y el respeto unánime de músicos, investigadores y gestores culturales. Uno de los reconocimientos más significativos se realizó en 2017, cuando se llevó a cabo el homenaje “El Último Sapukái”, un espectáculo que celebró su trayectoria y su legado, y que simbolizó una despedida consciente de los grandes escenarios, sin que su voz dejara de estar presente en la cultura popular.
En los últimos años, Quemil Yambay se había retirado progresivamente de la actividad pública debido a problemas de salud. Según relataron sus familiares, enfrentó una larga lucha médica, atravesada con entereza y acompañamiento cercano. Tras su fallecimiento, se dio a conocer que el propio músico había dejado expresada su voluntad de ser cremado, decisión que fue respetada por su familia.
La noticia de su muerte generó una inmediata reacción de pesar en todo el país. Artistas, instituciones culturales, autoridades y ciudadanos destacaron no solo su talento musical, sino también su rol como transmisor de identidad, memoria y valores del Paraguay profundo.
Quemil Yambay fue un cronista del pueblo, un defensor del guaraní, de la cultura campesina y de una forma honesta de hacer música. Su obra seguirá viva en cada reunión, en cada fiesta popular y en cada rincón donde el folclore paraguayo continúe sonando.
Escuchar su música hoy es una forma de homenajearlo y de mantener viva una parte esencial de la identidad paraguaya.