Migue Rodas inicia su etapa solista con “El Bucle”, un álbum íntimo que recorre 20 años de canciones
Después de décadas formando parte de distintos proyectos dentro de la escena nacional, Migue Rodas abre un nuevo capítulo artístico con el lanzamiento de El Bucle, su primer trabajo solista. El álbum reúne siete composiciones propias grabadas entre enero y noviembre del año pasado, marcando un punto de inflexión en su trayectoria.
Más que un debut, El Bucle funciona como síntesis. Algunas de sus canciones fueron imaginadas hace más de veinte años y hoy encuentran su forma definitiva en una producción sólida y contemporánea. El disco fue grabado en Pandemic Records, Jeibrix Records & Cosmic Estudios y Rock House, con producción, mezcla y masterización de Jeibrix Müller entre Asunción y Buenos Aires, aportando una identidad sonora coherente y actual.
En lo musical, el material se mueve entre el pop, el punk, el rock alternativo y el indie, sin perder una línea emocional clara. Las letras giran en torno al concepto que da nombre al álbum: esa sensación de estar atrapados en ciclos que se repiten —decisiones, relaciones, errores, aprendizajes— y la posibilidad de romperlos o aceptarlos. El Bucle no es solo un título: es una mirada reflexiva sobre la vida misma.
El disco cuenta con la participación de músicos cercanos al artista como Mauri Rodas, Blas Rodrigo, Paulo González, Fernan Villalba y Paulo Lezcano, reforzando el carácter colectivo que siempre acompañó su recorrido.
Migue Rodas comenzó en la música a los 13 años y formó parte de bandas como Kañete, Guacamole y Orchablex durante los 90 y 2000. En 2015 impulsó La Banda de Migue y en 2016 cofundó Mocasinos, proyecto que continúa activo. Esta etapa solista no niega ese pasado: lo integra.
El Bucle es el resultado de años de búsqueda, ensayo y persistencia. Un disco que no pretende reinventar todo, sino decir lo necesario con honestidad.